Choques y siniestros por placa
Antes de comprar un auto usado casi todo el mundo pregunta lo mismo: «¿este carro chocó?». La respuesta documental existe y sale de la SBS, que recoge los siniestros reportados a las aseguradoras. Con la placa puedes ver cuántos hay y —lo que casi nadie explica— de qué tipo, que es lo que de verdad cambia el significado.
▶ Consultar un vehículo por placa gratisTres tipos de siniestro, tres noticias distintas
Sumarlos todos en «N siniestros» es el error más común y el que más confunde. Cada tipo cuenta una cosa diferente:
**Siniestro de SOAT.** El SOAT cubre únicamente a las personas, nunca los daños del vehículo. Que exista un parte al SOAT significa, por definición, que **hubo personas heridas** en ese accidente. Es la señal más seria de las tres.
**Siniestro de seguro vehicular.** Aquí sí hablamos de daño material: la aseguradora pagó una reparación por encima del deducible. Dice que el vehículo recibió un golpe importante, aunque hoy se vea impecable.
**Siniestro del CAT.** El Certificado contra Accidentes de Tránsito es la alternativa al SOAT para el transporte público provincial. Un parte al CAT significa dos cosas a la vez: que hubo heridos y que ese vehículo **trabajó como transporte público**, con el kilometraje y el desgaste que eso implica.
Lo que el registro de siniestros NO dice
Conviene ser claro con esto porque marca hasta dónde llega la consulta.
No dice la gravedad. Un parte puede corresponder a un golpe de estacionamiento o a un choque frontal, y la fuente no distingue.
No dice **qué vehículo** quedó dañado. En un choque entre dos autos, el siniestro puede figurar en ambos aunque solo uno se llevara la peor parte.
Y no recoge los accidentes que nunca se reportaron. Un golpe arreglado en un taller particular, pagado en efectivo y sin pasar por la aseguradora, no existe en ninguna base de datos. Por eso el peritaje mecánico sigue siendo necesario: un chasis enderezado se ve en el taller, no en un registro.
Cómo usar este dato al comprar
Un siniestro no descalifica un vehículo por sí solo. Lo que hace es darte una pregunta concreta que hacerle al vendedor y un punto exacto que revisar con el mecánico.
Si hay parte de SOAT, pregunta por el accidente y pide ver si hubo reparación estructural. Que hubiera heridos sugiere un impacto de cierta entidad.
Si hay parte de seguro vehicular, pide la constancia de la reparación y en qué taller se hizo. Una reparación bien hecha y documentada es muy distinta de una chapa y pintura para tapar.
Y cruza siempre con la partida registral: una venta por un importe muy por debajo de mercado con una aseguradora como parte suele significar **pérdida total**. Eso es lo más grave que puede contar el historial de un vehículo, y aparece cruzando las dos fuentes, no mirando una sola.
Por qué el número de siniestros no es una nota
Un vehículo con un parte de hace ocho años y ninguno desde entonces no es peor que uno sin partes cuyo dueño arregló los golpes por su cuenta. El registro premia la honestidad de quien pasó por el seguro, que es justo al revés de lo que interesa saber.
Por eso el informe no convierte los siniestros en una puntuación: los enseña con su tipo y su fecha, y explica qué implica cada uno. La decisión sigue siendo tuya, pero tomada con el dato entero y no con un número suelto.
De dónde sale la información
De la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), que consolida los siniestros reportados por las compañías aseguradoras del país en sus tres registros: SOAT, seguro vehicular y CAT.
Se consultan los tres en paralelo y en vivo, en el momento en que pides el informe. Si alguno no responde, el informe lo dice en lugar de dar por hecho que no hay siniestros — que es la diferencia entre informar y tranquilizar en falso.