Consulta vehicular por placa
Una consulta vehicular es revisar, con el número de placa, todo lo que los registros públicos dicen de un vehículo: quién es el dueño, cuánto debe, si está asegurado, si pasó la revisión técnica y si arrastra alguna carga que impida transferirlo. Aquí te explicamos qué devuelve cada fuente oficial, qué significa y dónde suelen estar los problemas que a nadie le enseñan hasta que ya compró.
▶ Consultar un vehículo por placa gratisNo existe una sola fuente que lo sepa todo
Esta es la primera cosa que hay que entender, y la que más dinero cuesta ignorar: en Perú no hay un buscador único. La propiedad está en SUNARP, las papeletas de Lima en el SAT, las del Callao en el SAT Callao, las de cada provincia en su municipalidad, las de carretera en SUTRAN, las de transporte urbano en la ATU, el seguro en APESEG, la revisión técnica en el MTC, los siniestros en la SBS y el financiamiento del gas en el FISE.
Consultar solo SUNARP —que es lo que hace la mayoría— deja fuera todas las deudas. Consultar solo el SAT de Lima deja fuera al vehículo que acumuló sus multas en Arequipa. Una consulta vehicular que merezca el nombre tiene que ir a todas, y por eso aquí se consultan dieciséis en paralelo.
Qué devuelve cada fuente, una por una
SUNARP (datos del vehículo): marca, modelo, año, número de serie, número de motor, color, categoría y la sede registral. También la alerta de robo, si la hubiera.
SUNARP (partida registral): la historia completa de la propiedad, asiento por asiento. Quién le compró a quién, en qué fecha, por cuánto, y todas las cargas: garantías mobiliarias, embargos, medidas cautelares y anotaciones judiciales.
SAT de Lima: papeletas de tránsito de los 43 distritos de Lima Metropolitana, con su código de infracción, su monto y su estado de cobranza. Y por separado, las órdenes de captura vehicular, que son las que permiten que se lleven el vehículo al depósito.
SAT Callao y municipalidades de provincias: las papeletas que Lima no ve. Un vehículo puede estar limpio en Lima y deber miles de soles en otra ciudad.
SUTRAN: infracciones en la red vial nacional, es decir, en carretera. No se solapan con las urbanas.
ATU: infracciones al servicio de transporte urbano de Lima y Callao. Aplican sobre todo a vehículos que trabajan o trabajaron como taxi o transporte público.
APESEG (SOAT): si el seguro obligatorio está vigente, qué aseguradora lo emitió, hasta cuándo vale y el historial de pólizas anteriores, incluidas las anuladas.
MTC (revisión técnica): los certificados de inspección, con su resultado. Y cuando una revisión salió desaprobada, los defectos concretos que encontró el inspector.
SBS: siniestros reportados. Conviene distinguirlos: un parte al SOAT significa que hubo personas heridas, uno al seguro vehicular significa daño material.
INFOGAS y FISE: si el vehículo fue convertido a gas natural y si arrastra un financiamiento estatal por esa conversión, que se hereda al comprarlo.
AAP: el estado de la placa y si hubo un cambio de placa, que es un dato que muchos vendedores prefieren no mencionar.
Qué mirar primero si vas a comprar
Empieza por las cargas de la partida. Una garantía mobiliaria viva significa que el vehículo respalda un préstamo: hasta que no se cancele en el registro, la transferencia se traba. Es el problema más caro y el menos visible.
Sigue por la deuda. Papeletas, impuesto vehicular y financiamiento del gas van atados al vehículo, no a la persona: el que compra los hereda. Súmalos todos antes de negociar el precio, porque eso es dinero que vas a pagar tú.
Después, la orden de captura. Si existe, el vehículo puede ser internado en el depósito municipal en cualquier control, aunque tú acabes de comprarlo.
Y por último el recorrido de dueños. Muchas transferencias en poco tiempo, cada vez más baratas, es el patrón que suele acompañar a un vehículo con un problema que no aparece en ningún registro.
Qué NO te dice una consulta vehicular
Ser honestos con esto ahorra disgustos: los registros son documentales. No dicen el kilometraje real, ni si el motor está sano, ni si el chasis fue enderezado tras un choque que nadie reportó al seguro.
Una consulta vehicular te dice si el vehículo se puede comprar sin heredar problemas legales ni deudas. Para saber si además está mecánicamente bien, hace falta un mecánico. Las dos cosas son necesarias y ninguna sustituye a la otra.